Justin Sun demanda a World Liberty Financial por congelar $45 millones en tokens WLFI

Sun invirtió $45 millones en WLFI y el proyecto congeló su wallet sin proceso de gobernanza
Justin Sun, fundador de TRON, presentó el 22 de abril una demanda en un tribunal federal de California contra World Liberty Financial (WLFI), el proyecto de finanzas descentralizadas respaldado por miembros de la familia del presidente Donald Trump. La acción judicial, reportada por DiarioBitcoin y BeInCrypto, alega fraude, coerción y difamación, y marca el desenlace legal de una disputa que se venía escalando públicamente desde inicios de abril de 2026.
Según el expediente, Sun invirtió 45 millones de dólares en tokens WLFI durante 2024, antes del lanzamiento del activo al mercado. Esa decisión, de acuerdo con la demanda, respondió tanto a la promesa del proyecto de impulsar las finanzas descentralizadas como a la asociación de la familia Trump con la iniciativa. Después de esa inversión inicial, Sun acumuló una posición valorada en aproximadamente 75 millones de dólares y fue nombrado asesor del proyecto.
El punto de quiebre fue el congelamiento de su wallet, que contenía 540 millones de tokens WLFI desbloqueados y 2,400 millones bloqueados. La congelación ocurrió en septiembre de 2025 tras actividad on-chain que incluyó transferencias salientes, entre ellas una valorada en 9 millones de dólares. Desde ese momento, el valor de los tokens bloqueados de Sun cayó aproximadamente 60 millones de dólares por la baja en el precio de WLFI. World Liberty respondió que la medida fue un procedimiento rutinario de seguridad, no una acción dirigida específicamente contra el fundador de TRON. El caso recuerda a incidentes recientes donde fondos en custodia cripto quedaron inaccesibles por decisiones unilaterales del custodio.
La demanda acusa listas negras secretas, coerción para acuñar USD1 y manipulación del mercado
El centro del reclamo es que World Liberty habría inducido la inversión mediante declaraciones falsas sobre los derechos económicos ligados a la compra de WLFI. La demanda alega que en agosto de 2025 el proyecto modificó el contrato inteligente de WLFI para añadir una función de lista negra capaz de congelar tokens en wallets específicas. Según el expediente, ese cambio no fue sometido a votación de gobernanza ni comunicado públicamente a los inversionistas, a pesar de que los poseedores acababan de aprobar una propuesta para hacer negociable una parte del suministro.
El expediente también sostiene que la congelación tuvo un doble objetivo: presionar a Sun para que acuñara 200 millones de dólares en USD1 —la stablecoin del proyecto— en la red Tron, y apuntalar artificialmente el precio de mercado de WLFI al impedir que uno de sus mayores tenedores pudiera vender sus posiciones. Esta acusación conecta la disputa contractual con una posible afectación al mercado, lo que podría tener implicaciones regulatorias significativas.
El expediente también incluye acusaciones directas contra Chase Herro, cofundador de World Liberty. Según Sun, Herro lo amenazó con quemar todos sus tokens si el propio Sun no solicitaba esa quema, y afirmó falsamente que la documentación KYC de Sun y sus empresas era inadecuada, amenazando además con reportarlo ante las autoridades estadounidenses. Sun indicó que intentó resolver el conflicto de buena fe antes de recurrir a los tribunales, pero que el equipo de World Liberty rechazó sus solicitudes de desbloqueo y restitución de derechos. «No creo que el presidente Trump aprobaría estas acciones si estuviera al tanto», escribió Sun. «Todo lo que quiero es recibir el mismo trato que cualquier otro inversor inicial».
El caso cruza política Trump, gobernanza tokenizada y posibles obligaciones regulatorias
El litigio adquiere capas adicionales por el vínculo de WLFI con la familia Trump. A pesar de la demanda, Sun dejó claro que su postura favorable hacia Trump y hacia los esfuerzos de la administración en materia cripto no cambia. En sus declaraciones, sostuvo que ciertas personas del proyecto operan de una manera que contradice los valores del presidente.
La disputa también abarca una propuesta de gobernanza publicada por World Liberty el 15 de abril, que plantea bloquear los tokens de fundadores, equipo y asesores durante dos años para liberarlos gradualmente en tres años más, y contempla la quema del 10% de los tokens al aprobarse. Sun argumentó que esa propuesta es perjudicial para la comunidad y que, de cualquier forma, no puede participar en la votación porque sus tokens de inversor temprano permanecen congelados.
Desde la perspectiva regulatoria, la demanda plantea que los poderes de emisión, congelamiento y reasignación de tokens podrían acercar a World Liberty a la definición de transmisor de dinero bajo las normas de la Financial Crimes Enforcement Network (FinCEN) de Estados Unidos, con posibles obligaciones de registro y cumplimiento antilavado. World Liberty no emitió comentarios sobre la demanda al momento del reporte. En una respuesta pública anterior, el equipo del proyecto había calificado los señalamientos de Sun como acusaciones infundadas y anticipó que el conflicto se resolvería en los tribunales.
El antecedente regulatorio de Sun pesa también en el análisis. Desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, Sun retomó su presencia en Estados Unidos y en meses recientes cerró un acuerdo con la SEC pagando 10 millones de dólares para resolver un caso iniciado bajo la administración anterior. Ese historial hace que cualquier nueva disputa con elementos de KYC, estructura de mercado o compliance sea seguida con atención especial por la industria y los reguladores estadounidenses.
Este artículo se elabora con apoyo de herramientas digitales de redacción; el equipo editorial revisa y ajusta el contenido. La información se ofrece con fines informativos y no constituye asesoramiento financiero ni recomendación de inversión.







