Anchorage Digital y Grupo Salinas integran stablecoins en Coinpro para pagos transfronterizos

El conglomerado mexicano dueño de Banco Azteca y Elektra conectará su red financiera a la infraestructura de un banco cripto federalmente regulado en Estados Unidos
Anchorage Digital y Grupo Salinas anunciaron este miércoles una alianza estratégica para integrar stablecoins en pagos transfronterizos en dólares a través de Coinpro, la división cripto del conglomerado mexicano. El acuerdo, reportado por BeInCrypto, conecta a uno de los grupos financieros más grandes de América Latina —dueño de Banco Azteca y Grupo Elektra— con el único banco de criptoactivos federalmente regulado en Estados Unidos, con la promesa de acortar ciclos de liquidación internacional y mover dólares digitales en tiempo casi real.
La pieza clave es Coinpro, el brazo cripto de Grupo Salinas, que actuará como integrador de los rieles blockchain dentro de los flujos transfronterizos del conglomerado. Según el comunicado, la solución comercial detrás del acuerdo se llama Stablecoin Solutions for Banks, diseñada por Anchorage para ofrecer a instituciones financieras tradicionales un canal seguro y regulado para emitir, custodiar y mover monedas estables vinculadas al dólar.
Quién es quién: dos firmas con peso institucional
Anchorage Digital opera con una carta nacional bancaria emitida por la OCC (Oficina del Contralor de la Moneda) estadounidense desde 2021, lo que la convierte en una de las pocas entidades que pueden custodiar criptoactivos bajo supervisión federal directa. «Las stablecoins están evolucionando de simple instrumento de trading a infraestructura financiera central», declaró Nathan McCauley, cofundador y CEO de Anchorage, citado en el reporte.
Del lado mexicano, Grupo Salinas controla a Banco Azteca —con más de 1,800 sucursales en el país— y a Grupo Elektra, además de operaciones en medios y telecomunicaciones. Carlos Díaz Alonso, ejecutivo del grupo, anticipó que la alianza implicará el co-desarrollo de canales que beneficiarán directamente a los clientes y usuarios de Elektra. La envergadura del conglomerado es lo que distingue el acuerdo: conectar la red minorista de Banco Azteca al sistema de stablecoins de Anchorage abre la puerta a millones de usuarios que hasta ahora solo accedían a transferencias en pesos o remesas en efectivo.
Hay una capa adicional. Grupo Salinas es propiedad de Ricardo Salinas Pliego, uno de los maximalistas de Bitcoin más vocales de América Latina, lo que da una lectura ideológica al movimiento: el conglomerado no solo experimenta con cripto, sino que adopta la infraestructura blockchain como pieza estructural de su tesorería operativa.
El patrón Anchorage: socios grandes, baja fricción regulatoria
La alianza con Grupo Salinas no es aislada. Hace apenas diez días, Anchorage actuó como emisor regulado de la stablecoin USDPT que Western Union lanzó sobre Solana. El patrón es consistente: Anchorage se posiciona como la capa de cumplimiento que permite a empresas con altos volúmenes transaccionales —remesadoras, bancos, conglomerados— operar con monedas estables sin asumir directamente la complejidad regulatoria. McCauley llamó a esta arquitectura «Stablecoin Solutions for Banks» y la presentó como producto repetible.
El corredor Estados Unidos–México es el más activo del mundo en remesas, con flujos anuales que superan los $63,000 millones de dólares según datos del Banco de México. Mover ese volumen a través de stablecoins, en lugar de la red SWIFT tradicional, reduce comisiones y permite liquidaciones programables. La eficiencia operativa puede mejorar de forma sustancial si los rieles se popularizan, aunque el reto sigue siendo la conversión final de stablecoin a peso mexicano en el punto de entrega.
Contexto: la batalla por las stablecoins en LATAM
El movimiento se inscribe en una ola más amplia de adopción institucional de monedas estables en la región. Mercado Pago amplió en mayo su catálogo a 17 tokens con comisión cripto al 0.2%, mientras que Bitget acaba de obtener registros ante el SAT y la UIF para operar formalmente en México. La diferencia con la jugada de Anchorage–Grupo Salinas es la profundidad: no es un exchange agregando soporte para criptomonedas, sino un banco minorista mexicano integrando rieles blockchain directamente a su infraestructura de pagos transfronterizos.
Para los mercados de altcoins, la noticia refuerza la tesis de que las stablecoins —en lugar de los tokens especulativos— serán el primer caso de uso masivo institucional. Ethereum operaba este 14 de mayo a $2,303.82 dólares (+1.91% en 24 horas), equivalente a $39,690 pesos mexicanos por unidad, según CoinGecko. Solana, que ya hospeda la stablecoin USDPT de Western Union–Anchorage, cotizaba a $92.77 dólares (+2.07%) con capitalización de $54,000 millones. Cardano se ubicaba en $0.27 dólares (+2.75%).
Lectura para el inversionista mexicano
Tres ángulos prácticos. Primero, si Anchorage y Coinpro logran ejecutar la integración, los clientes de Banco Azteca podrían recibir o enviar dólares vía stablecoins con tiempos de liquidación de minutos en lugar de días, lo que presiona a la baja las comisiones de remesas que cobran intermediarios tradicionales como MoneyGram o las propias casas de cambio. Segundo, la CNBV tendrá que pronunciarse sobre el marco bajo el cual Coinpro opera con activos digitales emitidos en Estados Unidos, una conversación que la Ley Fintech mexicana no termina de resolver. Tercero, el respaldo de un maximalista de Bitcoin como Salinas Pliego al uso de stablecoins evidencia que la postura ideológica cede frente al pragmatismo operativo: lo importante para mover dinero no es el activo subyacente, sino la calidad de los rieles.
La alianza no incluye, por ahora, lanzamiento de una stablecoin propia ni participación en gobernanza de una red blockchain específica. Eso podría llegar después. Por lo pronto, el conglomerado más conocido de México acaba de reconocer formalmente que su futuro de pagos transfronterizos pasa por blockchain.
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