Senado revela texto CLARITY Act: stablecoins prohíben yield, conservan recompensas por uso

El texto que destraba meses de pelea entre bancos y cripto
Los senadores Thom Tillis (Republicano por Carolina del Norte) y Angela Alsobrooks (Demócrata por Maryland) publicaron este viernes 1 de mayo de 2026 el texto que resuelve la disputa más espinosa de la Digital Asset Market Clarity Act: si las plataformas cripto pueden o no pagar rendimiento a los usuarios que mantengan stablecoins. La redacción liberada, reportada por CoinDesk a las 21:33 UTC, prohíbe a los emisores de stablecoins pagar interés «basado únicamente en mantener» el token, pero deja expresamente vivos los programas de recompensas atados a actividad real en plataformas y redes.
La cláusula central dice que ningún emisor («covered party») podrá pagar interés o yield —en efectivo, tokens u otra contraprestación— a un usuario «únicamente en conexión con tener» la stablecoin, o de manera «económica o funcionalmente equivalente al pago de interés sobre un depósito bancario que devenga intereses». El bloqueo se construye así sobre la lógica del paralelo bancario: si parece depósito y rinde como depósito, queda fuera. Si la recompensa nace de una transacción «de buena fe» (bona fide) distinta al simple holding, sigue permitida —exactamente como funcionan los puntos de tarjeta de crédito.
Coinbase celebra; Consumer Federation advierte que la letra deja margen
La reacción del lado cripto fue inmediata. Brian Armstrong, CEO de Coinbase, escribió en X solo dos palabras: «Mark it up» —referencia directa al markup que ahora puede convocar el Comité Bancario del Senado—. Su director legal, Paul Grewal, agregó que el lenguaje «preserva las recompensas basadas en actividad atadas a participación real en plataformas y redes cripto, que es lo que el lobby bancario dijo querer». Coinbase tenía la mayor exposición potencial: sus programas de recompensas USDC son, en escala, los más grandes del mercado retail estadounidense.
Cody Carbone, CEO de Digital Chamber, calificó la publicación como «un paso importante hacia la resolución de uno de los últimos asuntos» antes del markup. La voz crítica vino de Corey Frayer, director de protección al inversor en la Consumer Federation of America, citado por CoinDesk: el texto encarga al Departamento del Tesoro y a la CFTC emitir una regla en el plazo de un año desde la firma de la ley, y «la forma en que está redactada esa sección de reglamentación da a los reguladores mucha latitud para permitir que las empresas cripto sigan ofreciendo productos de yield». Es decir: el bloqueo se ve duro en la ley, pero el poder real reside en cómo los reguladores escriban el reglamento.
De «buy and hold» a «buy and use»: el modelo de negocio que se reescribe
Una persona dentro de una compañía cripto, citada por la misma fuente, sintetizó el cambio operativo: las firmas digitales tendrán que migrar de un esquema «buy and hold» a uno «buy and use» para cumplir con la salvedad transaccional del texto. En la práctica significa que USDC y USDT —cotizando hoy 1 de mayo de 2026 en $0.9998 (17.45 pesos mexicanos cada uno según CoinGecko)— seguirán existiendo como instrumento de ahorro pasivo sin rendimiento explícito, pero las plataformas podrán recompensar su uso en pagos, transferencias entre cuentas y operaciones P2P.
El compromiso fue facilitado durante meses por la Casa Blanca, con Patrick Witt —director ejecutivo del Crypto Council— como negociador central. Bitcoin operaba este viernes en $78,231 (1,365,692 pesos) y Ethereum en $2,294 (40,056 pesos), prácticamente sin reaccionar al texto: la lectura del mercado es que el desbloqueo del yield era ya el escenario base.
Cuatro pasos legislativos restantes contra el calendario más apretado del año
El acuerdo despeja el camino al markup del Comité Bancario, pero la CLARITY Act —ya respaldada por una coalición de 120 firmas cripto incluyendo Ripple— todavía debe cruzar cuatro pasos antes de llegar al escritorio presidencial: la votación en el Comité Bancario, una votación de pleno del Senado que requiere 60 votos (y por tanto apoyo demócrata significativo), la reconciliación con la versión del Comité Agrícola aprobada en enero por línea partidaria, y finalmente la reconciliación con la versión que la Cámara de Representantes aprobó en julio de 2025.
El senador Bernie Moreno fue explícito en marzo sobre el reloj: si el proyecto no llega al pleno del Senado para mayo, la legislación de activos digitales puede no moverse de nuevo antes de que el ciclo electoral de medio término haga políticamente intocables las reformas mayores. La pregunta abierta es si el texto liberado este 1 de mayo bastará para acelerar el calendario o solo confirma que el reloj se está agotando.
Qué cambia para el usuario mexicano de USDC y USDT
El impacto directo en México opera por dos vías. Primero, los exchanges con pasarela hacia EE.UU. —Coinbase, Kraken, Gemini— que sirven a residentes mexicanos a través de sus subsidiarias o por arbitraje cambiario tendrán que rediseñar los programas de recompensas USDC al cumplirse el año del rulemaking del Tesoro y la CFTC. Las cuentas «Earn» o «Rewards» sobre saldos pasivos de stablecoins desaparecen como las conocemos; lo que queda son recompensas por usar la stablecoin para pagar, transferir o operar.
Segundo —y más relevante para el lector que llegó tarde a la conversación— el texto fija un precedente regulatorio que México y el resto de LATAM van a leer con lupa. La Resolución 561 del Banco Central de Brasil que vetó stablecoins en remesas, publicada el 1 de mayo, va en la dirección opuesta: bloquear el uso, no el yield. Pero el debate de fondo —cómo evitar que las stablecoins canibalicen depósitos bancarios— es idéntico, y la salida que escogió EE.UU. (separar holding de actividad) es la que probablemente discutirán la CNBV y los reguladores brasileños cuando les toque escribir su propia letra. La Casa Blanca acaba de fijar el ángulo de la conversación regulatoria global de stablecoins por al menos los próximos doce meses.
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