Wallets con +10,000 XRP marcan récord en 332,230 y ETF spot rozan $1,360 millones

Doble récord on-chain y en flujos institucionales
El número de wallets con más de 10,000 XRP escaló a 332,230 direcciones este martes, un máximo histórico que extiende una tendencia alcista sostenida desde junio de 2024, según datos de Santiment difundidos por BeInCrypto. La cohorte agrupa a inversionistas individuales informados y fondos de tamaño medio, una franja considerada de alta convicción por situarse entre el retail puro y las ballenas institucionales. Es la franja que típicamente acumula durante fases laterales del mercado y suele moverse antes que el retail amplio cuando se forman pisos técnicos.
De forma paralela, los productos cotizados con respaldo en XRP acumulan 1,360 millones de dólares en entradas netas desde su lanzamiento, también un máximo absoluto. CoinShares reportó 40 millones de dólares en entradas durante la semana que cerró el 8 de mayo y el lunes 12 de mayo ingresaron otros 25 millones, completando cinco jornadas consecutivas de flujos positivos —la racha más fuerte desde el 5 de enero de 2026—. James Butterfill, jefe de investigación de CoinShares, calificó el comportamiento como una aceleración notable del apetito institucional. El AUM total de los productos vinculados a XRP se ubica ahora en torno a los 2,500 millones de dólares.
Acumulación en fases de miedo
Lo más relevante del dato on-chain es el contexto. XRP pasó buena parte de 2026 cotizando por debajo de sus máximos previos, lo que indica que muchos holders prefirieron acumular durante fases de incertidumbre en lugar de perseguir momentum durante rallies alcistas. La trayectoria no fue lineal: entre el 6 y el 8 de febrero la cohorte perdió más de 4,500 wallets tras el crash general del 5 de febrero, sin que Santiment identificara un catalizador específico ligado al ecosistema de Ripple. La métrica se conecta con otras lecturas de comportamiento que CriptoAlMomento documentó previamente, como el ratio 3.9 de euforia social registrado por Santiment a finales de abril y la caída de 85% en nuevas direcciones de XRP reportada por Glassnode desde diciembre de 2024. El contraste es relevante: mientras la creación de direcciones nuevas se desplomó, los holders existentes con tamaño medio siguieron sumando saldo.
La métrica de wallets con +10,000 XRP equivale, al precio actual, a posiciones de aproximadamente 14,200 dólares por dirección como piso. Es un umbral que filtra a los pequeños especuladores y deja una muestra dominada por holders convencidos del caso de uso del activo. Su crecimiento sostenido durante un periodo bajista en el precio sugiere que la convicción en el ecosistema XRP no se debilitó con la corrección del primer trimestre.
El catalizador regulatorio y el precio
Butterfill vinculó la aceleración de los flujos a ETF con el avance de la CLARITY Act en el Senado de Estados Unidos, particularmente con la propuesta de compromiso final sobre rendimientos de stablecoins publicada el 1 de mayo de 2026. El Comité Bancario del Senado tiene previsto revisar el texto este jueves 14 de mayo. La legislación definiría qué activos digitales quedan bajo jurisdicción de la SEC y cuáles bajo la CFTC, una distinción clave para los emisores de productos cotizados y para las mesas institucionales que diseñan estrategias de margin en cripto.
El token de Ripple cotizaba en 1.42 dólares al momento de la publicación según CoinGecko, equivalente a unos 24.41 pesos mexicanos, con una variación de -0.07% en 24 horas y una capitalización de mercado de 87,700 millones de dólares. XRP acumula una pérdida cercana al 20% en lo que va de 2026, aunque ha recuperado alrededor de 7% desde los mínimos del conflicto geopolítico entre Estados Unidos e Irán. El rango de cotización del último mes se ha mantenido entre 1.40 y 1.50 dólares, con volatilidad realizada por debajo del promedio de la altseason.
El setup combina dos fuerzas: la acumulación silenciosa de holders medianos —que reduce el float disponible en exchanges— y la entrada sostenida de capital institucional vía ETF spot. Ninguno de los dos indicadores garantiza un rally inmediato, pero reconfiguran la oferta y la demanda del activo y replican condiciones técnicas que históricamente han antecedido movimientos alcistas significativos. La próxima referencia macro para el token será el markup de la CLARITY Act y, después, la lectura del Personal Consumption Expenditures de Estados Unidos a finales de mes, que marcará el ritmo esperado de recortes de la Reserva Federal y, con ello, el apetito por activos de riesgo.
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