Suiza archiva plan para que el SNB compre Bitcoin: solo reunió 50% de firmas

El SNB se queda sin referéndum constitucional sobre Bitcoin
Los promotores de la iniciativa que pretendía obligar al Banco Nacional Suizo (SNB) a mantener bitcoin en sus reservas oficiales abandonaron formalmente la campaña tras reunir cerca de 50,000 firmas, apenas la mitad de las 100,000 exigidas para activar un referéndum nacional. La Cancillería Federal había aceptado la propuesta como enmienda a la Constitución Federal y había otorgado un plazo de 18 meses para juntar los apoyos, según el reporte publicado este 10 de mayo de 2026 por DiarioBitcoin con base en cobertura original de CoinDesk.
El revés llega en una jornada en la que bitcoin (BTC) cotiza en 80,871 dólares —alrededor de 1.40 millones de pesos mexicanos al tipo de cambio de 17.36 MXN por dólar—, con una ganancia de 0.59% en 24 horas y una capitalización de mercado de 1.62 billones de dólares, según datos de CoinGecko verificados al cierre de esta edición. La paradoja es evidente: BTC sigue siendo el segundo activo digital con mayor capitalización del planeta, pero no logró movilizar al electorado suizo para forzar un voto sobre su entrada a las arcas del SNB.
Qué pretendía cambiar la propuesta en la Constitución suiza
El texto impulsado por el comité promotor buscaba modificar el artículo de la Carta Magna que regula las reservas monetarias del SNB para incluir explícitamente a bitcoin junto al oro y las divisas extranjeras. La redacción no fijaba un porcentaje obligatorio de exposición, una decisión deliberada que dejaba abierta la proporción que el banco central tendría que mantener en BTC en caso de aprobarse el referéndum.
El mecanismo de democracia directa suizo permite que cualquier ciudadano impulse una enmienda constitucional si reúne 100,000 firmas en 18 meses. En este caso, el comité solo alcanzó alrededor del 50% del umbral antes del vencimiento del plazo, lo que llevó a sus organizadores a cancelar la recolección y dar la iniciativa por archivada. La propuesta no podrá someterse a votación nacional bajo esta vía y tendría que volver a presentarse desde cero si los promotores quisieran retomarla en el futuro.
El rechazo previo del SNB pesó sobre la campaña
El presidente del SNB, Martin Schlegel, ya había rechazado públicamente la idea durante 2025 al señalar que bitcoin no cumple con los estándares de liquidez ni de estabilidad de precio que la institución exige a los activos de reserva. Esa postura debilitó el respaldo institucional de la campaña incluso antes de la fase final de recolección de firmas, ya que cualquier referéndum aprobado obligaría al banco central a operar contra su propio criterio técnico.
La objeción de liquidez no implica que bitcoin carezca de mercado, sino que un banco central necesita poder mover montos de miles de millones sin distorsionar el precio en momentos de estrés financiero. La de volatilidad apunta a las amplias oscilaciones de BTC: el activo registró caídas superiores a 30% en pocas semanas durante 2024 y 2025, un comportamiento difícilmente compatible con la función de cobertura que cumplen el oro y las divisas duras dentro del balance del SNB.
El argumento de los promotores y la concentración de reservas suizas
El núcleo de la tesis de los impulsores fue la diversificación. De acuerdo con datos citados por Reuters en la cobertura original, aproximadamente tres cuartas partes de las reservas en moneda extranjera del SNB están denominadas en dólares estadounidenses y euros. Para los promotores, esa concentración expone a Suiza a decisiones de política monetaria de la Reserva Federal y del Banco Central Europeo sobre las que el SNB no tiene control.
Bajo esa lógica, bitcoin operaría como un activo no soberano, con oferta limitada a 21 millones de unidades y sin un emisor central que pueda alterar su política monetaria. Es una tesis que ha ganado tracción entre tesoreros corporativos —desde Strategy hasta Trump Media—, pero que sigue chocando con los criterios prudenciales que rigen a los bancos centrales. La discusión sobre el papel institucional de BTC se mantiene abierta, como mostró nuestro reporte sobre la caída de la especulación institucional al 15% mientras las carteras corporativas concentran 1.3 billones de dólares en bitcoin.
El contraste con otros bancos centrales
El resultado suizo se da en un contexto en el que la mayoría de bancos centrales del mundo mantiene su distancia frente a bitcoin como activo de reserva soberana. Esta misma semana, el Banco Central de Brasil reforzó esa línea al excluir formalmente al bitcoin y a las stablecoins de las operaciones de remesas reguladas, una postura que documentamos en la Resolución 561 publicada por el organismo. La distancia entre la adopción minorista de BTC y su aceptación por la banca central sigue siendo amplia incluso en jurisdicciones consideradas amigables con el sector cripto, como la propia Suiza.
Para el ecosistema bitcoiner, el saldo del episodio es ambivalente. Por un lado, la simple presentación de una enmienda constitucional sobre BTC ya marca un punto de madurez política que era impensable hace un lustro. Por otro, reunir solo la mitad de las firmas necesarias muestra que el entusiasmo de la comunidad cripto suiza no se traduce en un consenso ciudadano amplio capaz de movilizar a la población general detrás de un cambio de tal magnitud.
Qué sigue para la propuesta y para el debate
Por ahora, la iniciativa queda archivada y el SNB conserva intacto su mandato actual de mantener reservas en oro y divisas extranjeras. Los promotores no han anunciado si intentarán relanzar la campaña con un nuevo texto constitucional ni cuándo podría presentarse una propuesta similar. Cualquier nuevo intento tendría que pasar de nuevo por la Cancillería Federal y reiniciar el contador de los 18 meses para juntar las 100,000 firmas.
El episodio también deja una lección política para el sector. La tesis de bitcoin como reserva soberana llegó al terreno constitucional en una de las democracias más estables de Europa, pero no consiguió convencer ni al banco central, ni a la mayoría requerida de votantes potenciales. La conversación sobre el lugar de BTC en la política monetaria del siglo XXI seguirá viva, pero por ahora avanzará por canales corporativos y de mercado, no por la vía del referéndum suizo.
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